Atrás A página principal Siguiente

 de 2021


   

Grupo de Oración

El grupo de oración se formó por un deseo de seguir juntas después de varios años de compartir Historia del Arte, Economía Política, y charlas de formación humana.

 

Ahí nos dimos cuenta de la importancia de la oración, y del valor del Rosario por lo cual decidimos reunirnos los miércoles para rezarlo juntas. Al principio éramos  pocas, hasta quedar formado un grupo de aproximadamente veinte amigas.

 

Lo llamamos Nuestra Señora de Luján, por consejo de nuestro coordinador Monseñor Puyelli, y por ser Ella la Patrona de la Argentina.
Cada miércoles al llegar, agitadas por la vida cotidiana, encontramos un clima especial.
Una paz alegre que transmitía Margarita a través de su sonrisa de bienvenida.
Ella sabía transformar lo adverso en gracias: desde su arreglo personal impecable, la combinación de colores, los detalles de ambientación de su casa…Hasta el nunca quejarse de sus dolores y dificultades: siempre en actitud de escucha y entrega, que se reflejaban en la profundidad de su mirada sonriente.
Comenzamos el rosario poniéndonos en presencia de Dios y en las Manos de la Virgen.
Pedimos perdón por nuestros pecados rezando el pésame. Pedimos por las intenciones de la Virgen, del Santo Padre, por la paz del mundo, por nuestras intenciones personales que compartimos con todas, y pedidos de oración que nos transmite la gente.
Por lo general rezamos los Misterios Gloriosos, leyendo una pequeña meditación antes de cada Misterio.
Concluimos rezando el Angelus y consagrándonos a la Virgen, recitando jaculatorias pidiendo por los matrimonios, la salud de los enfermos, la fe de la juventud, por el trabajo, por una buena muerte, por las vocaciones, y finalizamos con la oración por la Patria.
En nuestra oración somos conscientes de la Presencia divina,  ya que Jesús dijo.”Cuando dos o más se reuniesen en Mi nombre, allí estaré Yo en medio de ellos “.De esto damos fe por la cantidad de gracias concedidas a nuestros ruegos.
Como grupo de oración lo que más nos marcó de Margarita  fue que en sus intenciones personales siempre daba ¡“Gracias por la vida”!
Una vida que nosotros  consideramos muy dura en las limitaciones por su enfermedad; y nos impresionaba su aceptación con alegría.
En todo esto veíamos el amor y la fortaleza de su alma. Su entrega perseverante en el día a día a la  voluntad divina.
Su ejemplo alivianó nuestras propias cruces.
Cada una en lo personal nos sentimos aceptadas y amadas por ella  tal cual somos; y  ella nos acompañó, a cada una, en nuestro camino hacia Jesús...

   

.

Copyright © 2021

Producido por:   www.eprodig.com .